cómo aprendo

A la escuela venimos a aprender…y a descubrir y a transformar… ¿Te ayudo a que lo consigas?
¿Buscas, analizas, contrastas, rehaces, contemplas, te preguntas?
¿Creas, ideas, investigas, inspiras, celebras, te emocionas?
¿Compartes, admiras, escuchas, ayudas, dialogas, te implicas?
¿Descubres, construyes, cantas, experimentas, ensayas, te diviertes?

 

#enclavedeTI es detenerme a mirarte

 

La escuela, nuestra escuela, está para aprender. Aprender a vivir, aprender para vivir, aprender viviendo. ¿Cuál es la mejor manera de actuar para que mis alumnos aprendan? Quizá estemos dando por supuestas muchos prejuicios y preconceptos. Renunciar a la convicción de que lo estamos haciendo bien para abrirnos a la posibilidad de encontrar y explorar los nuevos caminos que la investigación, la neurociencia, las buenas prácticas… nos señalan, puede ser una buena opción. Buena y quizá urgente.

 

A la hora de tomar decisiones de cambios metodológicos o pedagógicos más generales, ¿cuáles son los criterios y principios que guían nuestras decisiones? Si la escuela tiene como objetivo básico que nuestros alumnos aprendan para la vida, quizá debamos asentar algunas convicciones basadas en las investigaciones científicas para que nuestras decisiones tengan la mayor seguridad posible.

 

A un cirujano difícilmente le discutimos decisiones técnicas… ¿y a un educador?